Último vestigio de la dependencia inicial de Patoruzú de Gil Contento y Julián de Montepío, Isidoro Cañones es el otro personaje de duradera fama creado por Quinterno. Padrino de Patoruzú —en un sentido figurado, probablemente, ya que parece mayor que el indio— aparece por primera vez como propietario de un circo, donde Patoruzú derrota a su luchador estrella. Con el correr del tiempo, se fijará su identidad; Isidoro es la contraparte urbana, sibarita y holgazana del indio bonachón e íntegro, y las tretas que elabora para vivir de su fortuna son uno de los principales motores del desarrollo dramático.