Julio Argentino Roca, el conquistador del desierto y uno de los artífices de la Argentina moderna, nació en Tucumán en 1843. Tras la batalla de Pavón, Mitre se dispuso a organizar el país. En su estrategia, la formación de un ejército era vital. Don Bartolomé era conciente de la resistencia que iba a provocar en el interior la aplicación de las políticas de libre cambio y apertura de la economía, que eran la piedra angular de su proyecto de país. Convocó a los oficiales más aptos para la tarea. Entre ellos estará Julio Argentino, quien participará en las campañas contra los montoneros del Chacho Peñaloza y Felipe Varela. En 1865 partirá junto a su padre y tres de sus hermanos a incorporarse a las tropas de la Triple Alianza en la guerra del Paraguay. En 1870, terminada la guerra, tras el asesinato de Urquiza por López Jordán, Sarmiento le encomendó al Teniente Coronel Roca la represión de la sublevación. La operación fue todo un éxito y en ella pudieron verse algunos rasgos de la actuación del futuro conquistador del desierto: sangre fría y escasa compasión para con los derrotados. A fines de 1877, al producirse la muerte de Alsina, fue designado ministro de Guerra y Marina en su reemplazo. Roca propondrá desde el ministerio un cambio radical de la política seguida con el indio por su antecesor. Su plan consiste en una ofensiva final a cargo de un poderoso ejército equipado con los últimos adelantos de la industria militar. Suprimió los sables y lanzas y los reemplazó por modernos fusiles a repetición Remington. La campaña fue un verdadero genocidio que dejó un saldo de miles de muertos y más de 14 mil prisioneros. Lo importante para Roca y su campaña política no eran las víctimas que ni siquiera eran consideradas como tales por la sociedad de la época, sino los millones de hectáreas "recuperadas" a los indios y su consecuente prestigio político militar. Roca aprovechó magistralmente esta circunstancia y logró imponer su candidatura a la presidencia por el Partido Autonomista Nacional hasta lograr imponerse en las elecciones del 11 de abril de 1880. Bajo su gestión La Argentina se integró al mercado mundial como compradora de manufacturas y proveedora de materias primas. Adhirió al liberalismo económico, pero practica un claro conservadurismo político. El uso del fraude electoral es moneda corriente y está facilitado por el sistema de voto cantado, la inexistencia de padrones oficiales y el ejercicio de la intimidación y la violencia. El legado de Roca fue un notable aumento de las inversiones británicas en ferrocarriles, frigoríficos, bancos y tierras. Consecuentemente, a cuatro años de asumir la presidencia, la Argentina destinaba casi la mitad de sus ingresos al pago de las deudas contraídas con los bancos extranjeros.
Bueno Ignacio me alegra que gracias a Roca seas Argentino y no chileno. Pero me apena que muchas personas que pertenecían a los pueblos originarios de estas tierras no hayan tenido tu misma oportunidad gracias a este "visionario".
Me imagino que los que opinan son porteñitos... porque estoy seguro que un patagónico opinaría otra cosa. Sí, mató indiscriminadamente y eso no era lo mejor... pero que fue un visionario, lo fue. Soy nacido en Ushuaia, Tierra del Fuego (para los porteños ignorantes, la Provincia al sur de la Argentina... lejos de capital, eh!)y gracias a Roca soy argentino y no chileno!.